MAKGADIKGADI PANS, PAISAJE ETÉREO

“África será siempre la de la época de los mapas de la era victoriana,

el inexplorado continente vacío con forma de corazón humano”.

Graham Green. 

Al este de la Reserva del Kalahari y del Delta del Okavango, se encuentra el Parque Nacional de Makgadikgadi Pans. Se trata de uno de los salares más grandes del mundo, reminiscencia de un antiguo lago del tamaño de Suiza.
El parque en realidad engloba varios salares, de los cuales el de Sowa o Sua, Nwetwe y Nxai son los mayores. Nada más y nada menos que 12.000 kms de superficie salada.
Estas superficies salinas, húmedas en muchos lugares, producen, junto con el calor, etéreos espejismos que confunden y asombran al mismo tiempo al viajero.
El río Nata es la fuente de agua principal de este área, aunque también el río Boteti riega el salar por su parte oeste.
Makgadikgadi Pans

El río Boteti nutre en parte los salares de Makgadikgadi

En la zona podemos encontrar gasolineras en Gweta y en Nata.
Makgadikgadi Pans

El Parque Nacional de Makgadikgadi Pans se compone de varios salares

Como llegar
En un principio queríamos entrar al salar por la zona sur, concretamente desde la carretera A30 al norte de Letlhakane y al este de Orapa. Todo ello porque teníamos especial interés en visitar Kubu Island. Tuvimos que desechar la idea porque nos advirtieron de que nuestro coche no sería capaz de atravesar esa zona.
Makgadikgadi Pans

Entrada a Makgadikgadi Pans por Kumaga

Después continuamos hacia el norte y tratamos de acceder al parque por Kumaga (o Xhumaga). Utilizamos el servicio de transbordador, necesario para llegar hasta la caseta de entrada. Pero cuando llegamos nos sugirieron que con nuestro coche no nos arriesgáramos.
Makgadikgadi Pans

Si el área está inundada, se hace necesario el servicio de transbordador

Era preferible utilizar un vehículo de mayor potencia, ya que por lo visto la zona estaba bastante inundada. Así que tuvimos que dar media vuelta y volver a cruzar el río. Retomamos la carretera principal y nos dirigimos a Gweta.
Makgadikgadi Pans

Llegando a Gweta

Alojamiento
Llegamos a Gweta y nos encaminamos directamente a nuestro alojamiento, ya que no nos quedaban muchas horas de luz. El Gweta Lodge colmó completamente nuestras expectativas. 
Makgadikgadi Pans, Gweta

El Gweta Lodge ofrece rondavels a precios asequibles

Unos rondavels propios de un glamping de término medio; piscina y bar por un precio más que asequible. Y sobre todo, buena ubicación.
La visita
Tras habernos instalado en nuestro alojamiento, todavía estábamos a tiempo de hacer una mini-visita. Se trata de un lugar muy cercano, situado a la entrada del pueblo. Estoy hablando del Baobab de Gweta.
Makgadikgadi Pans, Gweta

Los árboles centenarios transmiten energía

Este ejemplar data de entre 400 o 500 años. Nos dimos prisa, ya que nuestra intención era llegar antes de la puesta de sol.
Misión cumplida. Una vez el sol se hubo escondido del todo, regresamos a nuestro alojamiento para cenar y dormir.
Makgadikgadi Pans, Gweta

El baobab de Gweta se encuentra a la entrada del pueblo

La visita
Después de haber desayunado tomamos rumbo a Makgadikgadi Pans. Para ello dejamos Gweta y nos dirigimos a la carretera principal A3. En la intersección entre ambas carreteras hay una gasolinera en la cual paramos a repostar, por si acaso. Desde el cruce, hay que conducir unos 15 kilómetros dirección este.
Makgadikgadi Pans

Rumbo Nwetwe Pan

Allí hay un desvío hacia el sur que conduce, a través de caminos de arena y vegetación, a Makgadikgadi Pans, en concreto al Nwetwe Pan. En este camino tuvimos un pequeño percance con los bajos del coche que solventamos rápidamente. La experiencia es un grado 😉
Makgadikgadi Pans

Ligeros problemillas técnicos camino del salar

El gran aliciente de este camino es el Baobab de Chapman. Un enorme ejemplar de varios troncos que suman un diámetro de 25 metros. Una auténtica barbaridad.

Makgadikgadi Pans

El Baobab de Chapman tiene 25 metros de diámetro

Proseguimos ruta y pronto el camino de arena y vegetación desembocó en el tan anhelado paisaje del salar. 
Makgadikgadi Pans

El paisaje arbustivo comenzó a fundirse con la sal

Una enorme llanura blanca se presentaba ante nuestros ojos. Sal y más sal, y, sobre todo, soledad. 
Makgadikgadi Pans

Nwetwe Pan, la soledad más absoluta

Pronto empezaron a surgir los espejismos. Las rocas parecían flotar en el cielo. El blanco resplandeciente de la sal y el impoluto azul del cielo nos rodeaban 360º
Makgadikgadi Pans

Durante kilómetros y kilómetros solo se divisa blanco y azul

En aquellas inmensas llanuras blancas, invadidas de soledad, sal y espejismos, los sentidos nos empezaron a engañar y acabamos tan desorientados que ni siquiera el GPS parecía saber dónde estaba el norte.
Aun así, no pudimos resistir la tentación de seguir a un avestruz que a gran velocidad se cruzó en nuestro camino. Eso sí, tratamos de guardar la distancia con el animal.
Makgadikgadi Pans

El avestruz parecía retarnos en velocidad

Eco-tip: No es cuestión de acosar a los animales salvajes. Recordad siempre guardar una distancia prudencial con ellos para no estresarlos.
Makgadikgadi Pans

Es casi obligatorio en un salar hacerse fotos jugando con las distancias

Con semejante distracción nos fuimos adentrando en el salar sin tener apenas referencias. No obstante, no pudimos resistirnos a bajarnos del coche para hacernos las típicas fotografías jugando con las distancias.
Makgadikgadi Pans

Las posibilidades fotográficas son casi infinitas

El GPS ya no nos servía para nada, todo era blanco a nuestro alrededor. Tan sólo un árbol en la lejanía nos servía de punto de orientación, junto con nuestra brújula. Decidimos volver al lugar en que la sal se juntaba con la escasa vegetación de la zona, ya que sabíamos que era el lugar desde el que habíamos salido a la nada.
Makgadikgadi Pans

La línea entre la vegetación y la sal nos servía de orientación

No obstante, si vais mejor preparados que nosotros o tenéis más valor, es posible que consigáis llegar hasta Kubu Island. Este mágico lugar es Monumento Nacional de Botsuana y además está considerado como mágico por la gente local.
Makgadikgadi Pans

Kubu Island

En esta isla se puede incluso acampar, eso sí, siempre previo registro y pago de tasas. Aquí os dejo las coordenadas del GPS para llegar hasta el camping de Kubu Island: 20’53’35.88S 25’49’08.76E
Makgadikgadi Pans

Camping en Kubu Island

No obstante, si al igual que nosotros el hecho de adentraros tanto en el salar os da bastante respeto, podéis contratar un tour organizado. En casi todos los hospedajes los ofrecen. Los hay para visitar el salar de Nwetwe, pero también otros salares que conforman Makgadikgadi Pans.
Makgadikgadi Pans

Camas sobre la sal en Nwetwe Pan

Aquí os dejo por ejemplo los tours que ofrecen en el Gweta Lodge, nuestro alojamiento. Los hay desde los que dedican media jornada a uno de los salares hasta otros más completos. Todo dependerá de cual os motive más y también del tiempo del que dispongáis. Uno de los más interesantes desde mi punto de vista, es el que propone pasar la noche en medio del salar. 
Nosotros, por nuestra parte, al día siguiente teníamos que continuar hacia Kasane para visitar el Parque Nacioanl de Chobe. De este modo, y con mucha pena, nos tuvimos que despedir del salar. Aun así, no podíamos irnos sin despedirnos de nuestro baobab de Gweta, así es que nos permitimos una pequeña parada justo cuando el sol se metía.
Makgadikgadi Pans

Nos despedimos del Baobab de Gweta como merecía

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