VIAJAR Y TRABAJAR, ¿COMPATIBLE?

«Hoy en día se considera una virtud

la ola de autosacrificio a la que estamos sometidos». 

(José María Sanz Beltrán, «Loquillo»). 

Hoy en «Dimes y diretes viajeros» voy a tratar de acabar con el mito de que para viajar hay que ser rico. ¿Cual es el secreto? Priorizar, atreverse y buscar alternativas. El post de hoy va precisamente de esto último, la búsqueda de alternativas.
Wanderlust

Priorizar, atreverse y buscar alternativas son las claves para poder viajar

A día de hoy existen numerosas opciones para poder viajar sin gastar, e incluso ganando algún dinerito. Aquí van algunas ideas por si alguien se anima.

Hacerse freelance. O lo que es lo mismo, buscarse la vida viajando y mientras trabajas a tu bola. Con tu ordenador, con tu cámara de fotos, con lo que sea. Para una empresa, para una revista, para tu propio blog…  Imprescindible constancia, disciplina y pocas ataduras. Tu oficina puede estar cada día en un lugar diferente, allá donde deshagas la maleta.
Viajar y trabajar

Trabajos como el de fotógrafo permiten viajar mientras se trabaja

Practicar el house-sitting. Si quieres viajar y trabajar buscando nuevas experiencias, puede resultarte un gran descubrimientoEl trabajo no es difícil. Se trata de vivir en una casa cuidándola como si fuera la propia. El miedo a los robos, el cuidado de las mascotas, el riego de las plantas… Algunos propietarios no quieren dejar su vivienda sola mientras se van de vacaciones.
Viajar y trabajar

Viajar cuidando casas es una magnífica opción para ahorrarse un dinero

Es por esto que buscan personas que puedan quedarse en su casa en el periodo en que ellos no están. No es un trabajo remunerado pero nos permitirá tener alojamiento gratis durante una temporada en casi cualquier parte del mundo. Si os interesa profundizar en el tema, os recomiendo que leáis mi artículo House-sitting, viajar cuidando casas. 
Viajar y trabajar

Cuidar de una casa puede incluir encargarse del jardín y las mascotas

Trabajar en hostels o albergues. Desde labores administrativas hasta fregar platos, hacer habitaciones o gestionar reservas. Todas las actividades que se pueden desempeñar para el correcto funcionamiento de un alojamiento son susceptibles de ser intercambiadas por una cama. Esto supone sin duda un gran ahorro y permite viajar y trabajar conociendo nuevos lugares al mismo tiempo. Si las funciones son de cara al público, tener conocimientos de algún idioma no viene nada mal. HiHostels es una de las principales páginas a través de la cual podéis contactar para encontrar empleo en un albergue. 
Viajar y trabajar

Trabajar en un hostel o albergue a cambio de alojamiento es una buena opción

Trabajar en un camping. Al igual que en los hostels, siempre hay mucho que hacer en los campings e incluso en los albergues juveniles. Puede hacerse en una jornada más reducida, a cambio de alojamiento, o con una jornada más amplia y a cambio de un jornal. Se puede contactar para ofrecerse a través de Euro-Camping.
Viajar y trabajar

Trabajar en un camping permite disfrutar de la naturaleza

Atreverse con el wwoofing. Esta sencilla palabrita deriva de World Wide Opportunities on Organic Farms. O lo que es lo mismo, trabajar en granjas. Si os va el tema de cultivar huertos, cuidar animales, hacer tareas de mantenimiento en una granja o casa de campo, recolectar frutos en épocas concretas… el wwoofing puede ser vuestra opción para viajar y trabajar al mismo tiempo. Se ofrece a cambio el alojamiento y la comida. La mayoría de la información disponible está en inglés y podéis encontrarla en páginas como la de Help Exchange o Wwoof.es
Viajar y trabajar

Trabajar en una granja, naturaleza y veraneo económico

Explotar la vena artística. No todo el mundo tiene arte para algo, pero si eres una de estas afortunadas personas, explótalo en tu beneficio. Desde vender artesanías hasta ofrecer espectáculos. Si tocas algún instrumento o tienes buena voz puedes ofrecerte en  bares y fiestas e incluso sacarte un dinerillo en la calle. Quien sabe, quizás hasta te descubra algún caza-talentos.
Trabajar y viajar

Explotar algún talento puede ser una alternativa para sustentarse mientras se viaja

– Pasar una temporada haciendo crewing. De la palabra inglesa crew=tripulación. Las grandes compañías de cruceros siempre están buscando empleados para todo tipo de trabajos. Desde camareros y socorristas a monitores de actividades deportivas y de tiempo libre pasando por electricistas, recepcionistas… Requisitos imprescindibles son las ganas de conocer mundo y la vocación por la atención al cliente. Eso sí, para tener opciones mejor saber idiomas. En Yacht Crew Agency y en Crew4sea siempre están buscando gente. Eso sí, aunque haya mucha oferta, también suele haber mucha demanda. Si probáis la experiencia y os gusta, quizá queráis dedicaros a ello más a largo plazo. Es por ello que en Esatur ofrecen cursos de tripulante y atención al pasaje en cruceros. ¡Esto sí que es viajar y trabajar a la vez!
Viajar y trabajar

Mucha gente trabaja en cruceros y conoce mundo al mismo tiempo

– Experimentar como temporero. La que sin duda es una profesión de las más duras cuando se desempeña de continuo y por supervivencia, se convierte en una opción si se elije practicarla para pasar una temporada concreta en un país determinado. Hay muchos lugares que requieren de este tipo de trabajadores. La recogida en temporada de la uva, el kiwi, las flores, la aceituna, las cerezas, y un largo etcétera, pueden ayudarnos a recorrer el mundo, eso sí, agachando el lomo. La ventaja es que para este tipo de trabajo no suele ser imprescindible conocer el idioma del país. En páginas como la de Anefa o en la del Sepe podéis encontrar empleos en Francia y en España respectivamente.
Viajar y trabajar

Para atrevidos, convertir un trabajo arduo en una aventura temporal

– Trabajar «como el Guadiana». Ahora trabajo y ahorro, ahora viajo. Hay quien lo tiene como elección voluntaria, pro también hay quien aprovecha su inestabilidad laboral forzosa para ver el lado bueno dentro de lo malo. Ya sabes,  si la vida te da limones, haz limonada.

Si no nos convence ninguna de estas opciones, si no podemos desprendernos de las ataduras de nuestro lugar de origen, o si simplemente no  queremos viajar y trabajar al mismo tiempo, la hucha del cerdito siempre es un clásico al que recurrir. Y para ello, priorizar. 

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